No sabré hasta donde luchar,
ni hasta donde seguir
o cuanto más yo pueda soportar.
ni hasta donde seguir
o cuanto más yo pueda soportar.
está tu ausencia que obra del destino mismo.
Esta tu actuar, que me confunde a cada tres palabras
cuando entre beso y beso
sobreviene una lagrima y una despedida.
sobreviene una lagrima y una despedida.
Esta la indecisión,
que es la última cosa que espero de ti.
No presiono e inmóvil espero.
Sumiso como yo mismo me he enseñado
tras años de práctica.
¿prolifera el amor
o
proliferan tus dudas?
proliferan tus dudas?
Pero no, no soy yo quien tenga que decidir
por los dos nuestros destinos.
Nuestra vida, ni la tuya ni la mía.
Ni esperar a que tu decidas.
Ni esperar a que tu decidas.
¿cuanto más has de seguir así?
¿cuanto amor podré sentir por ti?
Hasta cuando, hasta donde....
Si habrá distancia o límites que nos entorpezcan
Si habrá distancia o límites que nos entorpezcan
que nos confundan
que nos hagan caer en la equivocación
de nuestro amor.
Si es tan solo mío, o si también tuyo
a manera de sueño compartido.
Y mis labios ligeramente maltratados
por un desuso y enmarañado de polvo,
provocado tan solo
por aquellas caricias que el tiempo brinda
por aquellas caricias que el tiempo brinda
y que al recuerdo olvida.
Tu nombre pasa a solo una colección más
de deseos y anhelos de una vida.
Y dejaste de tu alma, un pequeño trozo
que se queda impregnada de la mía.
Pero tu recuerdo vive tan real,
cuando en cada noche te evoco en mis memorias
y te vuelves tan real.
Espero no tardes en llegar a nuestro encuentro.
Que mis labios y mis manos esperan
rodear de nuevo aquel sueño
(tú eres ese sueño, mi sueño)
y convertirlo completo en realidad.


